viernes, 9 de mayo de 2008

JOE BONAMASSA





CAPO (¿MAFFIOSO?) DEL BLUES


Jocosamente, alguien comentó que si unimos un nombre anglosajón con un apellido italiano, obtenemos el nombre de un mafioso (lo comprobé, por ejemplo, cuando un amigo cuyo apellido es de notorio origen italiano bautizó a su primogénito con el nombre de Brian). No sabemos si Joseph "Joe" Bonamasssa mantiene algún vínculo con la "onorata societá", pero lo cierto es que si este tipo manejara una metralleta con el mismo gusto con que maneja la guitarra, seguramente sería uno de los "killers" más solicitados del bajo mundo. Bromas aparte, en primer lugar el agradecimiento - como corresponde - al siempre presente amigo Bluesman por descubrirme a este muchacho Joe (Pepe, para los amigos sudacas ;) ;). En segundo lugar, acá está, vía YouTube, parte de una actuación de J.B. Realmente estremecedor. Vean:







Es casi una obsesión patológica de parte de nosotros, comentaristas (profesionales y meros aficionados como quien esto escribe) hablar de las "influencias" que creemos detectar cada vez que escuchamos por primera vez a un guitarrista que no conocíamos. Esto es un arma de doble filo: por un lado, le otorga credencial de "creíble" al presunto nuevo "guitar hero"; por otro, es casi como restarle mérito al trabajo personal del individuo en cuestión - "Se parece a..." En el caso específico de los guitarristas de blues - y más específicamente, del blues "eléctrico" - dado que el lenguaje del género está ya asentado sobre bases de larga tradición, las "referencias" parecen reiterarse en forma inevitable. Para el caso, parece obligado hablar de pioneros como Muddy Waters o Elmore James y luego dar un salto hacia la crema del "british blues" - con Clapton y Green a la cabeza. En lo personal, creo escuchar algún eco de Gary Moore combinado con algo de David Gilmour en el "toque" de este muchacho Joe. Le comentaba a Bluesman acerca del "vibrato" que tiene el tipo y el "feeling" de la voz. En resumen, un bluesero de esos que tocan y cantan "de verdad", de esos que siempre vale la pena conocer. Como es habitual, hasta donde he podido comprobar, Ud. NO PODRÁ encontrar nada de la discografía de Joe en ninguna de las buenas casas del ramo de Montevideo. Si alguien tiene información que contradiga esta apreciación, será más que bienvenida.

lunes, 14 de abril de 2008

DANNY CEDRONE, EL DESCONOCIDO


EL PRIMER "GUITAR HERO" DEL ROCK'N'ROLL



"One, Two, Three O'clock, Four O'clock rock,Five, Six, Seven O'clock, Eight O'clock rock.Nine, Ten, Eleven O'clock, Twelve O'clock rock,We're gonna rock around the clock tonight."
Éstas son las palabras que inauguraron "oficialmente" el Universo del r'n'r - en sí mismo, un intento (exitoso) de parte de músicos blancos estadounidenses de country & western, de tocar algo parecido al rythm & blues de los músicos negros. Para el caso, los músicos blancos que copiaron a los músicos negros fueron los "Comets" y su líder, Bill Haley. Para el caso, la canción fue "Rock Around The Clock".


Supongo que, excepto para los más y mejor informados de la época, que no debieron ser muchos, Bill Haley debe haber pasado además, para quienes sólo podían escuchar sus discos, por un extraordinario guitarrista que se despachaba con un increíble y repiqueteante solo en la mitad del tema. Doy fe de que ésto fue lo que me ocurrió hace muchos años, cuando oí por primera vez "Rock Around..." Había visto además una foto del gordito Bill empuñando una enorme guitarra Gibson, por lo cual parecía lógico deducir que Mr. Haley sacaba chispas del diapasón.


Naturalmente, ello no era así - Haley simplemente se encargaba de la rítmica, lo que no es menor. Pero el extraordinario solo de guitarra de "Rock..." era obra de un guitarrista que ha permanecido anónimo durante mucho tiempo. En rigor, no fue sino hasta el advenimiento de Internet cuando finalmente llegué a identificar a este desconocido ilustre, precursor de toda una genealogía posterior de "héroes de la guitarra". Un desconocido a quien nadie rinde tributo hoy día, a pesar de haber marcado con una impronta inconfundible el sonido de guitarra del primer rock'n'roll - no he encontrado su nombre en ninguna enciclopedia de rock que haya consultado. Lo cual es, cuando menos, injusto.


Su nombre era Danny Cedrone. Su aporte más notorio fue ese solo monumental, fundacional, en 1956. Su recompensa fueron U$S 21 que cobró por intervenir en esa grabación (Cedrone era un sesionista de estudio, no un integrante de los "Comets"). Y su destino fue sufrir una caída mortal a menos de un mes de aquella sesión. Nunca conoció el éxito. Casi nadie recuerda hoy su nombre.


Pero fue el primero.


Más información acerca de Danny Cedrone en:
http://www.the-jime.dk/Rockabilly_Guitar/Rock_Around_the_Clock_Solo.htm

En AMG:
http://www.allmusic.com/cg/amg.dll?p=amg&token=ADFEAEE47F1BDF4FAE7020C9803048C8BA77FB29C742F281116E495AD1A9026DAC5E70B254DD95C9AEFB73AB7BAFFF26E85B0FD9CAE65CF8D5764C40&sql=11:0xfuxq8gld0e~T1

martes, 25 de marzo de 2008

Bugs Henderson






"QUIZÁS, SÓLO QUIZÁS, EL MÁS GRANDE DE TODOS"



"Maybe, just maybe, the greatest of all". Así se publicitaba Bugs Henderson en un número de "Guitar Player" a principios de la década de 1990. Ése "quizás, sólo quizás..." tan finamente irónico, junto a la fotografía de un veterano de pelo blanco y mirada socarrona que empuñaba una inconfundible Paul Reed Smith, no podía menos que llamar mi atención. ¿Quién era este tipo apodado "Bugs"? ¿Y qué argumentos esgrimía para proclamarse "sólo quizás" el más grande de todos los guitarristas? - aún cuando el reclamo ya estaba más que gastado, no dejaba de ser eficaz.


Hasta el advenimiento de Internet - y el descubrimiento de YouTube - no me fue posible satisfacer mi curiosidad acerca de este individuo.Aquí lo vemos junto a su banda, los Shuffle Kings, que incluye también a un guitarrista llamado Kirby Kelly, de interesante desempeño:





Es inevitable, ante cualquier interpretación de blues eléctrico, referirse a los grandes que colocaron los primeros ladrillos del género. Viendo este clip de Bugs y sus muchachos, los nombres de Elmore James y de Muddy Waters vienen en seguida a la mente - y mi amigo Bluesman, que siempre está atento, seguramente agregará un par de referencias más ;) No es ningún pecado, ciertamente, asociar a Mr. Henderson con estos morochos ilustres - como bien dijo alguien, el blues tiene sus códigos musicales establecidos, si no, ya deja de ser blues.


Muy bueno el dúo entre Bugs y Kelly: los tipos tocan con indudable gusto, intercalando llamativos fraseos con clásicos "slides" y "bendings", en una combinación incendiara. Y no dejen de apreciar a la gordita de la batería - Linda Warning - que se divierte aparte llevando el "groove" de todo el asunto.


Para los interesados en la biografía de Bugs, remitirse a:



¿El más grande de todos? Hmmm... quizás... sólo quizás.

lunes, 10 de marzo de 2008

UN TALENTO QUE NO CONOCÍAMOS...

Atendiendo a la solicitud del amigo Bluesman, quiero presentar a los lectores de este blog a un notable guitarrista de blues & rock de quien hasta ahora no tenía noticia.

Este señor se llama T. ALBERT LLOYD. Lo "descubrí" - si se puede decir - navegando por las páginas de "YouTube", donde se pueden encontrar varios videos de este artista. Vean este, por ejemplo:






Aquí hay otra página en la que pueden encontrar más información sobre T.A.L. y su banda, los Kingpins:

http://www.talbertlloydandthekingpins.com/index.html

Como ven, el tipo tiene un currículum impresionante.

Si alguien dispone de más datos o consigue algún material de este individuo, se agradece desde ya la información.

Saludos a todos.

viernes, 15 de febrero de 2008

Wes Montgomery


LA GUITARRA SONRIENTE DEL JAZZ

Sabía que tenía que escuchar a Wes Montgomery. Cuando hace alrededor de diez años me acerqué por primera vez en forma consciente al jazz, debí buscar un referente. Entre aquel frenesí de saxos nerviosos, trompetas chirriantes y bajos acelerados, sabía que debía existir un "sonido" de guitarra que hablara con voz propia.


Así que me compré un ejemplar - el único que he visto en Montevideo hasta ahora - de "The Incredible Jazz Guitar of Wes Montgomery".


Naturalmente, al principio no entendí nada. Pero seguí escuchando. El riff de bajo caracterítsico de "Four on Six" fue lo primero que captó mi atención... hasta que, tras repetidas escuchas, logré asimilar "ese" sonido de guitarra.

Las octavas, claro. La pulsación del pulgar de Wes sobre esas cuerdas. La Gibson "cantando" con voz su grave ante el empuje de aquel dedo... y poco a poco, fue surgiendo otro elemento, quizás "el elemento" principal de aquella voz.

Sencillamente, la melodía.

Esas cascadas de notas tenían una cualidad melódica que pocas veces he vuelto a encontrar en otros intérpretes. Y además, como descubriría posteriormente, tenían personalidad. Cada fraseo era tan característico de Wes que, a pesar de su aparente sencillez, nadie sería capaz de reproducirlos (no digo que no se puedan "tocar igual", eso es otra cosa.)


Luego pude ver a Wes en acción, a través del video "Legends of Jazz Guitar". La imagen serena de aquel hombre negro, de nariz prominente y bigotito fino, al comando de aquella guitarra verdaderamente increíble, transmitía el simple placer de aquel que sabe que, más que hacer múisca, está dejando fluir su alma a través de los dedos. Dejando que esa alma hable por sí sola a través de la guitarra. "Aquí estoy, esto es lo que tengo para dar", parece decirnos Wes sin palabras. Y la riqueza intangible de su sonido sólo es comparable a la tranquilidad y modestia con que el músico nos invitaba a compartir su talento.

Compartir. Otra palabra clave. Wes era de esos músicos que en vez de exhibir su pirotecnia en las seis cuerdas desde su pedestal privado, invitan amistosamente al oyente a acercarse a escuchar. Uno siente que puede acercarse con confianza, que no va a salir defraudado del encuentro.
Aquí vemos a Wes interpretando "Round Midnight", el clásico de Thelonious Monk: una maravilla.






Wes, aunque no tenía una educación musical "formal", poseía la técnica, el "toque" y el amor por lo que tocaba. Y eso se nota.

viernes, 24 de agosto de 2007

FREDDIE KING


UN GIGANTE DEL BLUES

Cuando escuché por primera vez a Freddie King me di cuenta de por qué Eric Clapton lo nombraba como a uno de sus grandes maestros. No solamente en lo que respecta a la técnica de interpretación en la guitarra. Todo el feel de la voz de Clapton provenía directamente de este enorme texano, sudoroso y sonriente.

Hoy en día uno puede sonreír al contemplar el video del programa "The!!!!!Beat" en el que Freddie presentaba su blues poderoso y torrencial en un entorno propio de cualquier concurso de teen-pop de cuarta. Pero nadie podía dejar de apreciar, aún en esas condiciones ridículas, la maestría de King como guitarrista, manejando su Gibson roja con sus manazas, "picando" las cuerdas con los dedos de la izquierda armados con "uñeros", mientras la derecha proporcionaba el vibrato y los "bendings" más calientes que podían oírse en aquel momento. El blues, admitámoslo, puede llegar a sonar a veces monótono y aburrido. No así en el caso de Freddie King. Menos sutil y refinado que el de B.B., mucho más elaborado que el de Albert, el blues de Freddie King parecía hallarse en el centro exacto de una tormenta eléctrica, en el punto justo de ebullición.

Hay otra grabación (Dallas, 1973) en la que se puede apreciar a Freddie en toda su magnitud. Acompañado por una banda de jóvenes y talentosos músicos, el "veterano" Freddie se sumerge en el "funk" sin perder nada de su maestría de bluesman. Era la combinación perfecta : el "cuerpo" funky de aquellos jóvenes - provenientes de la "vanguardia" de la música del momento - y el "alma" blues de Freddie King, todo unido en un sonido vital, fresco, arrollador. Aquí tenemos un fragmento de esta filmación increíble:





No tuvo continuidad: Freddie King moriría poco después de aquella presentación, en 1976. El blues ya no volvería a sonar igual.

viernes, 20 de julio de 2007

MIS CINCO DISCOS IMPRESCINDIBLES

Todos tenemos nuestro Top 5, Top 10, Top 100... Estos son cinco discos que significaron para mí el descubrimiento de la ecuación mágica : CP+SGA=¡W! ("canciones perfectas"+"sonidos de guitarra asombrosos"="¡WOW!"), que aún es para mí la clave del universo "guitarreléctrico" (perdonen, pero la verdad es que la palabreja me gusta ;).
Por estricto orden de aparición:


1) THE BEATLES:
"Rubber Soul"
Esta fue mi primera contribución a la colección de vinilos de los Beatles comenzada por mi padre. Ya había escuchado buena parte de la discografía de los cuatro "liverpudlians", llegando incluso a "Revolver" y "The Beatles" (el "Álbum Blanco"), cuyas estridencias me habían desconcertado bastante. Claro, me faltaba el "disco puente", el álbum "de la transición" entre los Beatles de la "beatlemanía" y los Beatles de 1967 en adelante. Ése disco es "Rubber Soul". Me ha sorprendido muchas veces encontrarme con ciertos comentarios que no le daban demasiada trascendencia a este trabajo, considerándolo como una especie de "disco secundario" de los Beatles; algo similar a lo que pasa con "Beatles for sale", por ejemplo. Yo les diría que vuelvan a escucharlo - pueden prescindir de "Michelle", si ya los tiene hartos. Pero no dejen de lado "Drive my car", "Norwegian wood", "I'm looking through you", "Wait" y dos de las más hermosas y melancólicas baladas jamás escritas por... John Lennon - por supuesto, "In my life" y "Girl". Paul McC. cargará por siempre con el estigma de "Yesterday", pero cuando quería, John era capaz de batirlo en su propio terreno. "The word" es tan reiterativa y tan "disco" que me ha conquistado desde la primera vez que la escuché... en versión "disco". Y no olvidemos "If I needed someone", pequeña obra maestra del Guitarrista-Menos-Valorado-de-Todos-los-Tiempos (George). Todo ello junto con los más increíbles sonidos de guitarra que se podían conseguir en aquel momento, convertidos en intemporales gracias a la astucia de los cuatro involucrados mas su cómplice habitual, Sir George Martin.


2) DIRE STRAITS:
"Dire Straits"

A mediados de los años 80' (del siglo XX) me habían llegado ciertos rumores de un guitarrista llamado Mark Knopfler, de una banda llamada Dire Straits (que luego me enteré que significaba algo así como "Horribles Aprietos", horrible nombre si los hay) y de una canción mítica llamda "Sultanes del Swing", de la que había logrado escuchar fugazmente algunos fragmentos en la radio. Hasta que un día logré hacerme con una copia del vinilo titulado lacónicamente con el nombre del grupo (luego habría ediciones que utilizarían como título/llamador el del tema estrella de la placa). Creo que con este disco descubrí lo qué significaba la famosa "técnica" de la interpretación de guitarra - rapidez, precisión, limpieza de sonido - puesta al servicio de la música y no del intérprete. Por no hablar de las rítmicas saltarinas y rasgueantes que proveían la base para una serie de temas que aún hoy no dejan de asombrame por su coherencia y madurez. No hay más nada que agregar a lo que es "Sultans..." (el tema) pero hay que escuchar "Down to the waterline" (con una de las intros más espectaculares y sutiles al mismo tiempo que puedo recordar), "Six blade knife", "Walking in the wild West End" y la subvalorada "Lions".


3) THE POLICE:
"Reggatta de Blanc"

Todavía estoy tratando de lograr el sonido de la guitarra de Andy Summers en "Message in a bottle" y en "Bring on the night". Algún día espero lograrlo. Como me ha pasado varias veces, empecé a conocer a The Police al final de su carrera, cuando ganaron el "Grammy" a la mejor canción con "Every breath you take" - una canción tan perfecta que siempre digo que me gustaría haberla escrito. Pero en cuanto a los SGA de la ecuación, los encontré en "Reggatta..." Por aquella época los guitarristas empezábamos a formar nuestro arsenal de efectos : chorus, compresión, delay... No es exagerado decir que la mayoría de nosotros seguía el camino de Mr. Summers, mientras que por su parte los bateristas querían a toda costa ser Stewart Copeland. En cuanto a Sting, nadie podía jamás ser como él, cantar como él, componer como él... ni tener el ego de él. De escucha obligatoria : "Bed's too big without you", el mejor reggae jamás creado fuera de Jamaica.



4) THE SMITHS:
"The Queen is Dead"

Si alguna vez la guitarra rímica sonó tan imponente y majestuosa como la guitarra solista, es en este disco. El rasgueo de Johnny Marr, a veces frenético ("The Queen...", "Bigmouth strikes again"), a veces amplio y "paisajístico" ("The boy with the thorn in his side"), junto con la base ajustadísima de Mike Joyce y Andy Rourke conforman el soporte perfecto para la inefable voz de Morrissey. Johnny Marr aparece como un extraordinario arreglista de canciones, superponiendo capas de guitarra y agregando a veces sutiles toques "clásicos", como el bellísimo fraseo de cuerdas de "There's a light that never goes out", la canción definitiva de los Smiths para el que suscribe. No olvidar además el sombrío dramatismo de "I know it's over" o el desenfado saltarín de "Vicar in a tutu". Mi agradecimiento eterno a C.P. quien me "descubrió" a esta banda a través de la vieja "Radiomundo" - el tema era el axiomático "Some girls are bigger than others", con el que siempre nos mostramos absolutamente de acuerdo.


5) U2:
"Achtung Baby"

Otra vez a mediados de los 80' (del siglo XX), habíamos conocido a U2 a través de himnos como "Sunday, bloody sunday" y un poco después llegarían "With or without you" y el film "Rattle & Hum". The Edge nos había dado otras ideas para hacer sonar una guitarra rítmica, y la voz de Bono Vox era la de un Frank Sinatra del rock elevándose a las cimas del Himalaya. Y entonces, luego de algunos años de ausencia, U2 reapareció con "Achtung Baby". Increíble. En aquel momento se escuchaba "el sonido de Manchester", con guitarras zeppelineanas, baterías dance y vocalizaciones somnolientas. Bono & Co. repescaron algunos de esos elementos y los incorporaron en una fórmula explosiva que encontraría su pico máximo en la "Zoo TV Tour" (hay que ver sí o sí el DVD del recital en Sidney de 1993 para creerlo.) Edge desplegaba una artillería de sonidos apocalípticos, equilibrados por sus tradicionales "texturas" con delay, mientras que la batería de Larry Mullen Jr. tronaba deliciosamente, acompañada por el bajo elemental y preciso de Adam Clayton. Y Bono... Bono era The Fly, McPhisto y algún otro, dando rienda suelta a su esquizofrenia de showman sin dejar de ser "la" voz. "Achtung Baby" fue un sacudón inesperado, inquietante por lo sombrío de su factura y por provenir además de uno de los grupos más diáfanos que jamás habíamos escuchado. Pero ahí, en medio de la tormenta eléctica, están las canciones para demostrarnos que U2, oscuro y distorsionado, continuaba siendo U2: "Zoo station", "The Fly", "Till the end of the world", y una de mis inexplicables favoritas, "Ultraviolet (Light my way)".